Archive for Septiembre, 2009

ATLAS, por Arturo Tapia

Posted by Arturo On Septiembre - 12 - 2009

Viajero: ArturoTapia

Nos equivocamos cuando creemos que tenemos la razón. Nos equivocamos cuando exigimos ser razonables a los demás. Nos equivocamos cuando lo único que se nos ocurre es apelar a la lógica (buen invento totalitario para hacer que cualquier cosa parezca razonable), para ennoblecernos a nosotros y a nuestro cometido. Sin reparo minúsculo todos somos diestros en ofrecer una retahíla de “razones” pragmáticas para sentenciar quién y qué está mal. Mis reseñas, desde esta primera, las ofreceré como el atlas del mundo animado que voy recorriendo. No diré cuál es el mejor corto o largometraje, cuál tiene la mejor técnica, el mejor guión, cuál significa la más innovadora de las propuestas –que sólo dura hasta que encuentre la más nueva innovadora de las propuestas–, ni mucho menos seré una suerte de reseñador coercitivo diciendo lo que deben ver. Insisto mucho en que lo mejor que puedo emprender es el atlas del mundo que recorro hasta el próximo noviembre. Ésta es mi primer entrega. Yo la disfruté. Éntrale y cuenta qué te parece.

Medio Oriente: Vals con Bashir de Ari Folman

Resulta que Ari Folman sufría de amnesia. Bueno, en realidad no sufrió sino hasta después de darse cuenta que la tenía. Hasta entonces sólo tenía amnesia como la mayoría de sus coetáneos compañeros de milicia israelíes. Cuando cayó en cuenta de que su memoria humana, traicionera, falible y caduca, le había guardado bien el recuerdo de sus años de mocedad asesina en los que, empuñando un arma y operando maquinaria que hace muertos y manufactura miedo, se lanzó en comando con el ejército a cumplir la vergonzosa encomienda de Ariel Sharon de repetir Vietnam en Medio Oriente (misión que no sólo le mereció la prohibición para volver a ocupar el puesto de ministro de defensa, sino que también le provocó amnesia a él y a los israelíes que lo tuvieron como cabeza del Estado veinte años después); Ari Folman resolvió no sufrir más –al menos no de amnesia– y después de ser provocado por un viejo compañero que le cuenta su pesadilla recurrente, donde se ve perseguido por la misma cantidad de perros cada noche en tiempos de su incursión en Líbano, el director se siente urgido a ahondar en su memoria y en la de sus compañeros, que como a miles de soldados, les ha jugado una treta para transigir con la oficialidad pero que les impide comprender qué misión tiene enrolarse y cumplir con el ejército de su país. Folman no reivindica nada porque, en realidad, no tiene nada que defender. Eso no significa que le falte mérito a su trabajo, todo lo contrario, su intención de advertirnos que se sufre y se pierde en cualquier guerra –lo que ya se sabe, nunca hay un bando ganador– creando una película que cumple con mucha ironía las nuevas exigencias a la realidad en la era de las cámaras, es un mérito nada menor. Él sabe que la realidad tal cual no es bastante temible y que precisa ser intensificada, o ser reconstruida de un modo más convincente: Folman elige extrapolar a la animación aquella lógica del documental que capta la realidad y demanda fotografías e imágenes tomadas en el mismo campo de batalla, y acerca sin causar temor –pero no menos consciencia– al espectador que rápidamente se recuerda que él es <<extranjero>> , que los que aparecen siempre son <<desconocidos>>. Folman no documentó la guerra, la vivió en carne propia; pudo volver para hacer cine y no piensa desaprovechar esta oportunidad de enseñarnos que no se gana en el campo de batalla, sino que se comienza a luchar por olvidar apenas los del otro bando han caído muertos.

El ejército israelí invadió Líbano y ocupó Beirut en 1982. El 16 de septiembre de ese año las milicias cristiano-falangistas en el oeste de la ciudad, ocupado y dirigido por Ariel Sharon, llevaron a cabo las matanzas de Sabra y Chatila en venganza del asesinato de Bashir Gemayel, mandatario libanés electo, ocurrido sólo dos días antes. El ejército impávido e instigador fue el ejército de Folman, el que advirtió una masacre, el que sabía lo que ocurría a miles de refugiados en esos campos. Sin embargo, Folman no tiene por qué quedarse con el olvido él solo, por ello busca en el pasado, entrevista a quienes le acompañaron en su batallón y unidad de combate y da forma, imagen y color a las memorias que surgen de los testimonios que ofrecen recuerdos íntimos, de tragedias o victorias vívidas, y material onírico que –literalmente– sólo la animación podría documentar; Folman intentó articular y completar el registro de lo que él mismo vivió en la época en la que Israel ocupó Beirut.

Así comenzó la historia de Vals con Bashir, con una pesadilla contada que durante cuatro años, el tiempo que tomo realizar el filme, convirtió la vida del director en un vorágine que hizo de su existencia un péndulo que oscilaba entre la depresión por echar un atisbo a sus recuerdos y la euforia provocada por estar creando una película que documenta de manera inédita una historia que puede merecer cualquier sentencia, menos, la del olvido. Para lograr su objetivo, Folman combina la grandiosa idea de “documentar” los sueños y testimonios de los entrevistados con animación Flash, la falta de imágenes de archivo es buena suerte, ayuda a evitar utilizar un cuadro con fondo pálido donde aparecería filmado un otrora asesino patriótico contando lo que recuerda sobre la guerra. Yoni Goodman, el encargado de ilustrar el largometraje, logra con creces rebasar la exclusiva tarea de dibujar para Vals con Bashir; Goodman crea una plástica proveída de arrolladora fuerza que de inmediato entrega al espectador una historia casi convertida en algo tangible. El proyecto resultó una verdadera decantación psiquiátrica para los propios involucrados. El documental alterna entre las entrevistas a los antiguos reservistas, la recreación de sus sueños, el camino hacia un Beirut asolado por misiles y la jornada de Folman.

Ahora es I Bombem Lebanon

Los síndromes son malentendidos como enfermedades, cuando sólo son un conjunto de fenómenos que caracterizan una situación determinada; cuando yo vi la película no pude dejar de sentirme cabalmente conducido por la música y sentir exacerbado mi síndrome melómano, que también hace de brújula en todas esas situaciones en las que necesito ser ubicado –que son muchas–, y conseguí fácilmente imaginar con mayor lucidez a los soldados en su cotidiano. La música de Vals con Bashir hace sinergía con la fuerza de la historia y la plástica de Goodman. Cuando uno de los compañeros de Folman evoca una noche abordo de una embarcación militar en las costas de Libano, el cuadro es de fiesta y exceso aún durante la invasión. Sin duda, Folman logra transmitir la transgresión de una borrachera indolente –seguro muy divertida– cuando comienza a sonar Enola Gay de OMD; uno mismo puede contrastar los sonidos y el “ambiente” de combate con la letra del pegajoso éxito ochentero, es una buena broma al recuerdo de esos ingenuos que se embriagaban y obedecían sin escuchar, sin preguntar: “Enola gay, you should have stayed at home yesterday. Aha, words can’t describe the feeling and the way you lied. These games you play, they’re gonna end it more than tears someday. Aha, Enola gay, it shouldn’t ever have to end this way. Aha, Enola gay, it shouldn’t fade in our dreams away…”.


Max Ritcher, un músico alemán del género electrónico, compuso la banda original del filme. El trabajo de Ritcher es sobresaliente y perfectamente compatible con otras pocas canciones muy bien elegidas y colocadas durante la historia. This Is Not a Love Song sacude al mismo tiempo que el sosiego de los soldados israelíes, que flotan en la playa de Beirut, es interrumpido de pronto por misiles que estallan frente de ellos; los soldados, reflejados en el agua obscura gracias a las colas de fuego e incendios provocados, miran con estupor el espectáculo de luces y muerte al que se acostumbran rápidamente. Para Vals con Bashir fue reescrita la canción I Bombed Korea, y titulada ahora I Bombed Lebanon, la secuencia en la que aparece la canción es de un humor negro, que casi se podría extraer de ella un vídeo que sirviera para acompañar consignas en contra de la idiota forma en que invierte su energía el ser humano. La música que aparece en el filme potencia el lenguaje cinematrográfico generado por Folman y compañía.

Vals con Bashir tiene un final inesperado, o mejor dicho, con un formato altisonante al resto de la obra; un final trepidante que sacude con fuerza, un final por el que, en realidad, muero de ganas de saber qué provocó en ti.

Algo de bibliografía sobre guerra

· Tres guineas de Virginia Woolf. Un libro osado, inoportuno y muy inconveniente para los ávidos de combate a cambio de nada o de perderlo todo.

· Oriente Próximo: Psicoanálisis de un conflicto de Daniel Sibony. Una revisión integral de los motivos y alicientes para mantener un conflicto milenario.

· Ante el dolor de los demás de Susan Sontag. Un ensayo sobre la violencia, su difusión y frivolización en modo de “noticia” o “documental” en los medios masivos de comunicación.

· Identidades asesinas de Amin Maalouf. Un breve ensayo sobre las razones íntimas y tributarias que nos convierten en individuos refractarios en conflicto con los diferentes.

· Samarcanda de Amin Maalouf. Una novela brillante que desde el comienzo te hace viajar al otro lado del mundo y te hace ignorar aquello de “Oriente” y “Occidente”. El mundo es redondo y no hay arriba o abajo, ni adelante ni atrás. La pasarás muy bien con esta lectura.

Algunas acciones que previenen la  guerra

· Aprender los idiomas del líder de Hezbolá y de Benjamín Netanyahu puede resultar enriquecedor. Bueno, también puede resultar complicado pero no imposible. Si no, intenta cualquier otra lengua. La visión que tiene del mundo cada sociedad está incrustada en su propio idioma.

· Viajar, aunque si hay poco dinero es complicado. Investigar y conocer música de otras regiones puede servir mucho para abrirse paso en la cabeza. Sí, ya ven que luego está cerrada, pero nada que flautas o teclados encantados no resuelvan.

· Ligar con foráneos. Si has dicho alguna vez “No soy racista, pero me dan asquito los asiáticos (o los negros)”, malas noticias. Sí, eres racista. Además, de ésos que se hacen bien güeyes y hacen mucho daño. Intenta conocer y disfrutar con cualquier persona un ligue, amorío, o acostón transcultural.

· Quizá de las más simples y baratas soluciones es ser flexible y respetuoso. Intenta, al menos sólo un rato, tratar a los demás como te encanta ser tratado.

Como ustedes saben, el viernes pasado (4 de septiembre) cerramos la convocatoria para nuestro Concurso de Cortometrajes Animados, esto con una excelente respuesta de parte de todos ustedes.

Nos da mucho gusto haber recibido tantos trabajos, tanto nacionales como internacionales; queremos que sepan que compartimos con ustedes los nervios y la curiosidad de conocer al ganador, sin embargo… tendremos que esperar hasta noviembre.

En tanto, los invitamos a visitar nuestra página oficial para mantenerse al tanto de lo que suceda en el marco del festival; vayan a la sección de “Participa” y anímense a colaborar con nosotros como voluntarios (también inviten a sus amigos) o bien como patrocinadores. Les aseguramos que se van a divertir.

Les recuerdo las fechas del festival: 12, 13 y 14 de Noviembre del 2009 en la Ciudad de Querétaro, vayan haciendo espacio en sus agendas. Sin más, les dejo una carta de Miguel del Moral, Director General de este festival, quien agradece la participación de todos los que enviaron trabajos para el concurso e invita a todos ustedes a asistir al festival.

Nos vemos en Noviembre

Saludos!

Lorena Ruiz

Coordinadora de Medios Digitales

En esta ocasión nos enorgullece compartir con todos ustedes una noticia que viene a confirmar una realidad y que es preciso reconocer; el papel importante que han jugado las mentes creativas y activas de este país en el terreno de la animación a nivel mundial. Hoy es el caso de Carlos Navarro, quien tras participar en el concurso on-line organizado por la Mostra de Venecia consiguió quedar como uno de los tres ganadores con su corto animado “Tempus”. El equipo del CutOut Fest felicita a Carlos Navarro por este logro e invitamos a todos a que se unan a esta celebración participando en nuestra convocatoria (misma que ha extendido su fecha hasta el 4 de septiembre) y así contribuir en el crecimiento de la comunidad de animadores en México. Recuerden que el CutOut Fest nace de la necesidad de crear un espacio gratuito e independiente, que permita la convivencia e intercambio de ideas entre todas aquellas personas que ven en la animación un campo fértil para la expresión de las ideas.

Imagina, atrévete.. participa!

miércoles 2 de septiembre, 08:54 AM

Venecia (Italia), 2 sep (EFE).- El corto de animación “A tempus”, dirigido por el mexicano Carlos Navarro, es uno de los tres ganadores del concurso “on-line” organizado por la Mostra de Venecia y dirigido a jóvenes de entre 18 y 26 años, anunció hoy el presidente de la Bienal de Venecia, Paolo Baratta.

Se trata de la primera vez que la Mostra organiza un premio de estas características, destinado a vídeos de animación de un máximo de cinco minutos de duración.

Además del mexicano, los otros dos ganadores son los italianos Nandini Nambiar y Gianluca Lo Presti, por “A bicycle trip” e “Il Naturalista”, respectivamente.

Los tres ganadores asistirán a los actos de presentación y entrega del León de Oro a una carrera al realizador John Lasseter y a la productora de animación Disney-Pixar que se celebrarán los próximos días 6 y 7, así como a la clase magistral organizada por la Bienal y Pixar.

Igualmente recibirán una acreditación para asistir a la próxima edición del Festival, en 2010.

Baratta explicó que la organización del Festival está pensando en la posibilidad de que este premio se haga habitual y se entregue en cada edición de la Mostra. EFE